Hay momentos que el tiempo no borra, amistades que permanecen e historias que siempre encuentran el camino de regreso a casa. Con una emotiva jornada llena de nostalgia, camaradería y deporte, nuestra comunidad vivió un especial reencuentro de exalumnos, donde las aulas y los pasillos dieron paso a la cancha para celebrar la amistad que perdura a través de los años.
El evento reunió a distintas promociones para compartir una de sus mayores pasiones y revivir aquellos años que marcaron su etapa escolar. Entre abrazos, risas y anécdotas compartidas, los asistentes volvieron a vestir la camiseta y a demostrar que el espíritu de fraternidad sigue más vivo que nunca.
Nos llena de inmensa alegría recibir nuevamente a quienes se formaron en nuestras aulas y ser testigos de este valioso encuentro que trasciende generaciones. Verlos reunidos nos recuerda que ser Nuevomundista es una huella indeleble: un orgullo y una identidad que siempre se llevan en el corazón.
A cada uno de los egresados que nos acompañaron: ¡gracias por volver a casa y mantener viva la esencia de nuestra familia escolar!